«En mi sueño yo estaba en un lugar parecido a una casa muy grande y había varias personas esperando el momento de salir de ahí. Yo estaba muy nerviosa porque ya me tocaba a mí. Tenía puesto un traje de guerrera de la época de los gladiadores, en la puerta estaba mi papá quien había fallecido varios meses atrás. Él vestía completamente de blanco y traía un sombrero del mismo color, se veía muy joven y apuesto y me sonreía. En la mano traía una espada. Cuando me acerqué a él para salir, me entregó la espada, me sonrió y tocó mi hombro, como queriendo decir “adelante, tú puedes” pero no pronunció palabras, solo hizo gestos. Afuera parecía ser el coliseo romano, estaba lloviendo fuerte y la arena se convirtió en lodo, había tigres y hombres luchando y matándose. Allí iba yo a unirme a la lucha y en ese momento desperté».
Sandra:
Cuando en nuestra vida presente afrontamos problemas o dificultades, muchas veces en los sueños Dios nos lleva a una vida pasada para recordarnos lo que vivimos, los inconvenientes que sorteamos y cómo los resolvimos. Ese sueño te muestra que en una vida anterior fuiste una guerrera, una gladiadora, una mujer valiente. Además, la figura de tu padre fallecido vestido de blanco, dándote ánimo y entregándote una espada para que salieras a la arena, representa un ángel que te acompaña y te protege. Por eso no necesitas más estímulo para enfrentar los problemas que tienes hoy. Puedes vencerlos. Recuerda: eres valiente y estás armada con la espada de la protección de Dios. Los desafíos actuales con certeza no se parecen en nada a los combates por defender la vida que libraste en el coliseo romano.
Bendiciones,
Candy
